Hoy se vive como en los tiempos de Babel, todos quieren hacerse un nombre (Gen. 11:4). Actualmente existen lideres de congregaciones quieren lograr que su iglesia sea la mas reconocida de la localidad, en lugar de buscar la unidad de la iglesia, incitan la división como si fueran bacterias que matan las células, mutilan el cuerpo de Cristo buscan ser los "protagonistas de la película", quieren tener su propia escuela, librería Cristiana, estación de radio, instituto bíblico, centro de consejeria, etc., pero con el propósito de ser una competencia para la iglesia de enfrente, anhelan las ovejas de otro redil y cosechan donde no sembraron. Son fácil de reconocer, andan disfrazados de piedad, en los mejores coches, con los mejores trajes, a sus hijos los tienen en las mejores escuelas, siempre con dinero, ven el evangelio como una forma de ganar dinero (1 Tim. 6:1-5, se quedan con todo el diezmo y no apoyan a ningún misionero, muchos alegan que el diezmo es solo para el pastor y las ofrendas (o, las sobras) son para todo lo demás, su congregación se desgasta haciendo innumerables actividades para recabar fondos a sus departamentos, sus miembros siempre están en crecimiento numérico pero no en lo espiritual, no forman evangelistas, pastores ni maestros en esa iglesia, solo acumulan mucha gente y hacen festejos de convivencia como si fueran un club social, los pastores no se preocupan por la santidad de su ovejas ni por la de sus colaboradores, no visitan con frecuencia, ni evangelizan fuera de sus templos, hacen oídos sordos a las situaciones de pecado que se dan en su congregación, evitan sentirse responsables de las consecuencias de un cristianismo fácil y sin disciplina (pr. 15:32), su edificio esta también en constante modificación, practican el consumismo cristiano: traen a los "mejores" predicadores, cantantes, conferencistas; están encerrados en sus cuatro paredes, todo lo hacen allí, y si hay algún valiente que quiera evangelizar, los pastores y directivos no participan con el, puede que le inviten a que forme un "grupo de evangelismo" al cual relegan con el tiempo y le dejan sin apoyo hasta que se esfume; se la pasan de fiesta en fiesta, los directivos no rinden cuentas a nadie, además todo se ha convertido en un negocio familiar, se reparten las posiciones, los cultos no son mas que enfocados al entretenimiento y la emoción, y a pedir ofrenda o “semilla” el Espíritu Santo no tiene participación. En todos los cultos se habla y promociona la ofrenda en forma de dinero, como si solo esa fuera la ofrenda de la que habla la Biblia (Rom 12:1). Hermanos, en lo personal estoy cansado de tanta basura, algunos predicadores solo se han convertido en lideres de opinión y no en siervos ungidos del poder de Dios, absorben todo el dinero que puedan de sus oyentes (2a tim. 3:2). ¿Podriamos a imaginarnos a un apóstol Pablo decir: "a Dios le interesa tu dinero, ¡siembra! ¡siembra! ¡¡siembra!! Dinero y, cosecharas dinero"? ¿Oh a un Juan el bautista predicar: "no puede haber cristianos pobres ni necesitados, el que esta así es porque no siembra y, tiene problemas de pecado"?
Como es posible que existan ministros en su carros de lujo, algunos con guardaespaldas tras ellos, todo con el dinero de las ovejas, pretenden hacer de su templo una empresa con fines de lucro, exigen vacaciones pagadas fuera del país y piden aguinaldo y regalos en sus cumpleaños, sabemos que es bonito cuando una congregación reconoce a sus pastores abnegados y llenos del Espíritu Santo, pero no a parásitos que viven en la avaricia y la lepra del pecado, sí, eso es lo que son, si Juan el bautista los tuviera enfrente les diría eso y peores cosas, aún conociendo la voluntad de Dios, solo viven pensando en la comodidad y las riquezas, aman demasiado este mundo, son unos idólatras, algunos hasta desprecian la venida de Cristo, claro como en el cielo no hay vehículos de lujo, tal vez quieran que Jesús les transforme junto con todos sus bienes.
Reflexionando
Tal vez te parezcan muy fuertes mis palabras, pero puedo sentir el coraje de Dios al ver como teniendo en nuestras manos toda la tecnología para predicar, a tanta gente que está gritando a voces su necesidad de Dios, preferimos gastarnos la vida yendo a conciertitos, cenas y platicas sin fruto que se olvidan a los tres días siguientes, queremos ganarnos a la gente con nuestros espectáculos, como si fueran campañas políticas para ganar adeptos, en vez de una diferente y ejemplar manera de vivir que solo podemos tener buscando la Unción del Espíritu Santo en nuestra comunión diaria con el Señor.
Sal de ellos. (Is. 56:11)
Sal de ellos y encuentra una congregación donde escuches que tu ofrenda a Dios no solo es el dinero, si no tu tiempo, espíritu, alma y cuerpo.
En donde solo se habla de dinero abunda la miseria espiritual y la falta de fe, acude a donde el pastor sea prudente y decoroso, pero sobre todo que permita fluir los dones del Espíritu Santo, que tenga a quien darle cuentas; consejeros maduros y reconocidos por la comunidad cristiana no neófitos (1 tim 3:6).
Ezequiel 33:31: Y vendrán a ti como viene el pueblo, y estarán delante de ti como pueblo mío, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra; antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su AVARICIA.
Marcos 7:22: los hurtos, las AVARICIAs, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.
Lucas 12:15: Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda AVARICIA; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
Romanos 1:29: estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, AVARICIA, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;
Efesios 5:3: Pero fornicación y toda inmundicia, o AVARICIA, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;
Colosenses 3:5: Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y AVARICIA, que es idolatría;
1 Tesalonicenses 2:5: Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos AVARICIA; Dios es testigo;
Hebreos 13:5: Sean vuestras costumbres sin AVARICIA, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
2 Pedro 2:3: y por AVARICIA harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.




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